martes, 11 de marzo de 2008

para los "bloggeros" sevillanos

Pasada ya la pantomima de la Cumbre de la OEA, donde los insultos pasaron a ser abrazos, lágrimas y cantos de Chávez en cuestión de minutos, (Nota: me la vi casi entera y me divertí mucho. Acostumbrado a ver de reojo las cumbres Europeas que son todas iguales: frías, asépticas, aburridas y llena de repetidos funcionarios estatales, y ver la Reunión de Río, donde las pasiones se desbordaban; donde se gritaba, donde se interrumpían unos a otros la palabra, donde se lloraba, donde se cantaba... los trajes de lo más variado: Evo, con una especie de ruana fashion, Correa con camisa neo-indígena, Chávez con su camisa roja, Daniel Ortega con camisa abierta y chupa de cuero.... era realmente divertido, para que negarlo. Amo Hispanoamérica!), pues bien, las acusaciones se las llevó el viento -cosa aún más grave-, donde "dije Digo digo Diego" y aquí tan amigos.... ¿Hasta cuando?.

En fin, que se acabó todo y me acabo de dar cuenta que la Semana Santa ya está aquí y yo sin poner nada en mi blog. Los que me conocen saben que aunque me sigue gustando, la Semana Santa ya no me conmueve ni la infinitésima parte de lo que lo hacía en mi adolescencia y primera juventud. Pero dicen que “el que tuvo, retuvo” y en muchos de mis viajes por Locombia, no dejaba de alucinar al ver que a 14 mil kilómetros de Sevilla me podía encontrar con cosas como estas:
Santa Fe de Antioquia. Azulejo del Gran Poder
Santa Fe de Antioquia. Azulejo del Gran Poder
Santa Fe de Antioquia. Azulejo del Gran Poder
Girardot. Casa con azulejo de la Macarena
Girardot. Azulejo de la Macarena
Bogotá. Pasaje La Macarena
Bogotá. Pasaje La Macarena
Bogotá. Pasaje La Macarena
* Foto muy mala pero no debía "dar papaya": el lugar era peligroso para recrearse con una cámara digital

10 comentarios:

orfila dijo...

El Señor en Cerámica Santa Ana, y la Virgen de la Esperanza...

¡Qué cosa más grande! Vente ya pa'ca...

Un fuerte abrazo desde la calle Orfila.

el aguaó dijo...

Pues amigo, no se si a ti te pasó, pero yo estoy a catorce mil kilómetros de mi país y veo al Señor del Gran Poder o la Virgen de la Esperanza Macarena, y se me caerían dos lagrimones como dos melones.

Un fuerte abrazo.

orfila dijo...

No sé si te he leído algo al respecto...pero, ¿vienes en S. Santa?

La gata Roma dijo...

Hola, entraba para agradecerte tu visita, pero casi se me olvidaba porque me he quedado pensando lo que disfrutaría yo con cumbres Europeas llenas de lágrimas, y cantos, risas de colores... en fin, que se le va a hacer, es lo que toca.
Yo soy un poco tonta y habría llorado un montón como dice el Aguaó, después de eso, que alegría y que cosa tan curiosa!!
Nunca había entrado aquí, pero aseguro que volveré.
Kisses

gazpacho con arepa dijo...

- Gata, bienvenida a tu casa colombiana. Hubieras disfrutado mucho con la Cumbre

- Orfila, ya mismo estoy allí pero después de Semana Santa; pa la Feria. Y estoy en conversaciones con mi chica (colombiana) para saber qué hacemos: Ella tiene más ganas que yo de irse para allá porque quiere hacer un doctorado de macro-economía, pero eso supone irnos a Madrid, lo cual me da pereza. Pa eso está el AVE, verdad?

- Aguaó, pues he visto muchos más azulejos de la Macarena (Cali, Cartagena de Indias...) pero no llevaba la cámara. Siempre me pega un sobresalto pero hubo un día especial: una noche de parranda en una Hacienda a las afueras de Bogotá. Cuando ya salíamos de allí (con varías copas de más), íbamos riéndonos todos los amigos no se de qué, y al girar por la puerta para salir al campo, me encuentro un azulejo de la Macarena... yo calculaba de los años 30. Me quedé de piedra. Por supuesto mis amigos desconcertados de que me pudiese quedar asombrado ante “una virgen en un azulejo”. Me di la vuelta y busqué al anfitrión entre las 80 personas que podrían quedar todavía en el fiestón. Iba con muchas más copas que yo, pero balbuceando me contó la historia: resulta que la abuela, de viaje de novios, se recorrió media España por los años 40. Iba de ciudad en ciudad y llegó a Sevilla. Todo le gustó mucho pero cuando vio a la Esperanza por primera vez (y creo que última), se quedó tan impactada de la imagen que se quiso tenerla en Colombia. Y así fue buscando por los anticuarios hasta que encontró ese azulejo que puso en la puerta de la Hacienda familiar. El marido murió pronto pero aquella imagen, decía la abuela, que le recordaba la felicidad de su juventud. Azulejo que por otra parte, sirve a la familia todos los años como lugar de reunión cuando se hacen las Novenas, muy tradicional aquí en Colombia y que sirve de excusa para hartarse de aguardiente en Navidades. Obligué a un amigo a hacerle una foto con el móvil pero se lo robaron a los 3 días.

el aguaó dijo...

Me ha encantado tu historia y la forma de conocer la procedencia del azulejo.

Chapeau!!!

Un abrazo.

Moe de Triana dijo...

Lo que traspasa fronteras, traspasa fronteras, y la virgen de la Esperanza y el Gran Podé son dos pedazo de embajadores sevillanos que tenemos por todo el mundo.

¡Un saludasso miarma!

Componiendo dijo...

Muy interesante tu blog y tus historias. Te mando un gran saludo desde Córdoba, paisano andaluz. El gazpacho y el salmorejo me salen de muerte, jajaja.
Te seguiré visitando si dejas la puerta abierta.
Conral.

gazpacho con arepa dijo...

Conral, estás en tu casa. Salmorejo no tenemos, pero el gazpacho no nos sale mal y la arepa tampoco, jejeje.
La puerta está abierta

antonio dijo...

Estimado Sr:
Me han pasado un enlace a esta sección de su blog y quería pedirle permiso para publicar las fotografías del retablo cerámico del Gran poder en la web www.retabloceramico.net de la que soy autor.
Mi dirección de correo es retabloceramico@gmail.com
Espero sus noticias
Antonio Entrena Aznarte
Administrador
www.retabloceramico.net