sábado, 21 de julio de 2007

Villa de Leyva (Boyacá)

Este pintoresco rincón del departamento boyacense, se ha convertido en un punto clave de escapada para los bogotanos los fines de semana.

A mitad de camino entre un pueblo andaluz-castellano manchego, un parque temático, o un decorado para películas como el Zorro; a este pseudo “invento” para bogotanos hay que reconocerle la buena vibra que desprende. Sitio de encuentro de gomelos (pijos), hippys en busca de un buen viaje a base de setas alucinógenas, jubilados, ó bohemios, es un lugar ideal para cabalgatas, para los amantes de las cometas, para emborracharse en las escalinatas de la plaza a base de guaro (aguardiente), para comprar artículos de lana, para simplemente ver pasar a gente, y sobre todo, para visitar su mercado los sábados por la mañana.

Esto último, es un deleite para los sentidos que merece la pena ver: para un europeo como yo, que nunca antes ha visto ni la mitad de la mitad de los productos que allí se venden, aquello se convierte en un auténtico espectáculo visual mezclado de olores y los sonidos. No dejen de probar para desayunar en los asaderos del mercado, el caldo, la morcilla y las gallinas (tienen el huevo dentro: como cuando era pequeño y me lo daba mi abuela). Una manera fantástica de empezar el día. Y ligera...

En Villa de Leyva, hace algo más de cuatro siglos, a un andaluz como yo, le dio por escribir y escribir, y completó el poema mas extenso jamás escrito en español: Elegías de Varones Ilustres de Indias. Se llamaba Juan de Castellanos y este año se celebra el IV Centenario de su muerte.

Villa de Leyva. Plaza Mayor
Villa de Leyva. Plaza Mayor
Villa de Leyva. Plaza Mayor
Villa de Leyva. Una casa de la Plaza Mayor
Villa de Leyva. El Infiernito, lugar de culto prehispánico dedicado a la fertilidad

2 comentarios:

JuanRa dijo...

Saludos. Yo también soy otro andaluz en Colombia, aunque sea sólo en mi época de vacaciones. Soy un biólogo felizmente casado con una colombiana, de ahí las continuas visitas. De los mejores recuerdos que guardo de esta gran tierra es la de la visita a Iguaque, la reserva cercana a este bonito pueblito.

Es una pena que Colombia aún no se haya relanzado en temas turísticos a nivel internacional, aunque el viajero que la visita aún comprueba lo auténtico de la virginidad de esta tierra en este sentido y esa es una sensación deliciosa...

jose manuel dijo...

Hola JuanRa, me alegra mucho que hayas escrito en este blog que está “recién nacido”.
Lo que cuentas es muy cierto: quedan pocos lugares en el mundo con la virginidad y variedad de paisajes que tiene Colombia. Tengo una amiga de Sevilla, bióloga como tú, que trabaja como tal en Colombia desde hace 7 años, y que siempre me habla de la biodiversidad que encuentra aquí.
Por mi trabajo me conozco muy bien el país y siempre me pregunto porqué está tan poco explotado... Parece que se va produciendo un tímido movimiento turístico y ya verás que cuando se terminen de arreglar los “problemillas” será uno de los grandes focos turísticos internacionales. Más que nada porque lo tiene todo, aparte de una gente maravillosa. Mientras, Colombia seguirá siendo el secreto de unos privilegiados como nosotros.
¿Sabes que me conozco bien Boyacá pero nunca he estado en la reserva de Iguaque? Ahora que me lo has dicho, iré seguro. Saludos.