sábado, 12 de enero de 2008

Blas de Lezo y Olavarrieta

¿Quien dijo que la Historia la escribe quien la gana?, ¿Cuántos españoles conocemos a Nelson y la Batalla de Trafalgar? Todos. ¿Y cuantos a Blas de Lezo y la Batalla de Cartagena de Indias? Pocos, muy pocos. Por principios y por estética todo “lo militar” me da grima, al igual que las exaltaciones patrióticas que no me conmueven lo más mínimo, pero siento fascinación por las batallas navales -hasta el día que cambiaron las velas por los motores-, y por este personaje olvidado por la historia: Blas de Lezo y Olavarrieta.

Hace meses, trabajando en Cartagena de Indias, me escaqueé una tarde con un compañero de trabajo español para enseñarle el Castillo de San Felipe, el más formidable complejo defensivo levantado por la ingeniería militar española en el Nuevo Mundo. Allí, un viejecito cartagenero nos contó la historia de unas monedas de oro. Una historia que nos dejó con la boca abierta y que más tarde investigando, pudimos corroborar que era verdad.

Corría el año de 1739 y el imperio español se encontraba en franca decadencia: el coste del control de las tierras de ultramar era cada vez era mayor y la piratería inglesa hacia estragos en el mar Caribe contra galeones y posiciones españolas. Desde hacía tiempo, Inglaterra estaba buscando la más mínima excusa para asestar el golpe definitivo a España y conquistar las plazas fuertes controlando así, todo el mar Caribe, base de partida de las riquezas americanas a Europa. Y así fue como ese mismo año, Inglaterra le declara la guerra a España en la llamada “guerra de la oreja de Jenkins”, debido a que Julio León, capitán de un guardacostas español, interceptó el Rebbeca del contrabandista Robert Jenkins perdonándole la vida pero a cambio le hizo cortar a éste una oreja, después de lo cual le liberó con este insolente mensaje: “Ve y dile a tu Rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve”. El escándalo en Inglaterra fue mayúsculo y fue la excusa perfecta para declarar una guerra, que en realidad estaba motivada por la avaricia de los comerciantes ingleses.
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LA BATALLA

Inglaterra estudia minuciosamente el plan que no era otro que desmembrar definitivamente el imperio español, y Cartagena de Indias figuraba como la clave para sus propósitos. Esta vez no se trataba del asalto y pillaje a una ciudad; ahora se quería conquistar la que era “la llave del Imperio”. Esta plaza se había convertido en un punto de una importancia geoestratégica capital: por allí pasaban las mercancías provenientes de la península y las posesiones españolas América del sur. Su pérdida colapsaría el Imperio y los gobernantes españoles sabedores de ello y ante el inevitable enfrentamiento con Inglaterra, destinaron a Blas de Lezo para defender la ciudad. Inglaterra por su parte, prepara una gran escuadra al mando de Edward Vernon cuya rivalidad y odio con Blas de Lezo, venía de lejos.

El 13 de marzo de 1740 - con un fin de reconocimiento de la zona más que de conquista-, Edward Vernon se presenta por primera vez en Cartagena de Indias con ocho navíos mayores, dos brulotes, dos bombardas y un paquebote, y empiezan a bombardear las posiciones de Bocachica. En el momento oportuno, los cañones españoles disparan desde la selva sorprendiendo a los barcos de Vernon, que rodeados en un fuego cruzado, se ven obligados a retirarse a Jamaica.

El 3 de mayo regresa para seguir recabando información sobre las posiciones con trece buques y una bombarda, pero sólo tuvieron tiempo para huir tras verse velozmente envueltos por los navíos de Lezo. Y ahora sí, empieza a prepararse en Londres la batalla final.

El 15 de marzo de 1741, dos días después de que se diese la voz de alarma de que en La Española se habían visto 150 navíos ingleses, llegaban a Cartagena todas las fuerzas enemigas: “la visión debió ser estremecedora con un muro inacabable de velas”. Para desgracia de los españoles la información recibida estaba equivocada: Los barcos que Vernon presentó eran mucho más de 150 y dejaban a las claras que esta vez no se trataba de una escaramuza. Está casi comprobado que la escuadra británica debió componerse de 180 embarcaciones, 23600 combatientes y unas 3000 piezas artilladas (esta flota no fue superada sino hasta 1944 en la II Guerra Mundial con el desembarco de Normandía. Sobrepasaba en 60 barcos a la Armada Invencible). En cambio Lezo contaba tan sólo con 6 navíos, 2830 hombres y 990 piezas artilladas.

Y empieza la batalla: Vernon amaga, ronda y distrae la atención por las costas, comprobando lo inaccesible de la ciudad desde su frente marítimo tras intentar bombardearla con 17 navíos y las dos bombardas dirigiéndose entonces a Bocachica. El 17 de marzo comienza el cañoneo contra los fuertes y baterías de aquella entrada a la bahía. Esta acción se producía a todas horas con una media de 62 disparos cada hora, atacando permanentemente ocho barcos que se renovaban de cuatro en cuatro. Pero Blas de Leza se había preparado para minimizar los daños en su tropa y sacar el máximo provecho a los pocos recursos con los que contaba: Colocó los navíos en la entrada de la bahía para apoyar el fuego de las fortificaciones, mientras que en éstas dispuso la utilización de “rampas bajo los cañones para poder alargar los tiros y disminuir el tiempo de los mismos”. Además, ante la aplastante superioridad numérica escogió muy inteligentemente el objetivo de la artillería, busco desarbolar los barcos enemigos algo que los inutilizaría para el resto de la campaña y con ese fin ordenó la fabricación de balas encadenadas y palanquetas que se llevaban consigo todo el aparejo. Los barcos de Vernon se vieron sorprendidos con disparos imposibles que destrozaban sus velámenes dejándoles a merced del enemigo. Sólo en la batalla del día 20, los cañonazos españoles dejaron cinco navíos enemigos fuera de combate, entre ellos dos de tres puentes. Así transcurrieron los días en los que las tropas españolas apenas descansaban pero aguantaban el envite permanente de los navíos británicos.

Tras 19 días de bombardeo continuo, el 5 de abril de 1741 las tropas inglesas lanzaron con éxito un asalto combinado por tierra y mar contra el fuerte de San Luis de Bocachica, que presentaba tal brecha que incluso se podía entrar a la carga por ella. Las tropas españolas se retiraron hacia la ciudad cuando los ingleses ordenaron pasar a cuchillo a toda la guarnición. Entretanto, Lezo ordenaba barrenar el navío Galicia para cegar el paso de Bocachica, pero desgraciadamente el barco no cogió fuego rápidamente y cayó en manos inglesas. Se rompía así la primera línea de defensa que el propio Blas consideraba clave y quería mantener inexpugnable a toda costa. Aunque los atacantes sufrieron 1500 muertos durante el asedio de la fortificación, la situación se ponía muy de cara para ellos.

Tras la toma de Bocachica, Vernon manda la fragata Spence con dos oficiales capturados y el estandarte del buque insignia de Lezo, el Galicia, a Jamaica y Londres informando de la inminente toma de Cartagena de Indias.

Sin embargo, Blas de Lezo no se rindió y siguió combatiendo para impedir el desembarco de tropas enemigas en las inmediaciones del cerro de La Popa. Este accidente geográfico suponía una amenaza para el castillo de San Felipe de Barajas que defendía el acceso a la ciudad. Por ello los ingleses se lanzaron contra La Popa, tomándola el día 17 de abril tras una feroz resistencia española. Sólo quedaba someter el castillo de San Felipe de Barajas y la suerte de Cartagena de Indias estaría prácticamente sellada. La victoria estaba a un paso.

Ambos bandos preparaban el combate final: por el lado ingles se subió la artillería a La Popa para bombardear día y noche el castillo de San Felipe, mientras, desembarcaban miles de hombres que hablaban de una ofensiva a gran escala. En el lado español, Lezo ordena limpiar las inmediaciones para no dar cobertura al enemigo y cavar un foso alrededor del fuerte que conectara con una trinchera zigzageante situada a lo largo de la ladera del lado Sur. Ordenó que trajesen al castillo la reserva de marinos dejando indefensa Cartagena, retiró a los civiles a la ciudad y voló el puente de acceso a ella. Se la jugaba a una carta. El comandante español dispuso en la trinchera 650 soldados y dentro del castillo 300, más la reserva de 200 marinos. Eso era todo: 1150 hombres contra 19.000 enemigos.

En la madrugada del 20 de abril de 1741 comienza el asalto final al castillo de San Felipe de Barajas por sus 4 costados. Vernon no quiso dar apoyo naval al asalto, puesto que debía internarse en un estrecho canal en el que la superioridad del San Felipe de Barajas era evidente. Las tropas inglesas que avanzan por el Este calculan mal y se ven de repente bajo el fuego del castillo sin tener otra opción que intentar finalmente el asalto, pero cuando llegan a la muralla, las escaleras se quedan cortas dos metros, los mismos que tenía el foso ideado por el comandante español. Al Oeste, las tropas tienen el mismo problema, produciéndose en ambos frentes una verdadera carnicería entre los atacantes incapaces de escalar las murallas: “...rechazados al fusil por mas de una hora y después de salido el Sol en un fuego continuo y biendo los enemigos la ninguna esperanza de su intento (...) se pusieron en bergonzosa fuga al berse fatigados de los Nuestros los que cansados de escopetearles se abanzaron a bayoneta calada siguiendolos hasta quasi su campo...”.

Por su lado Sur, las tropas británicas avanzaban hacia el castillo pero al enterarse que al mismo tiempo en los otros frentes sus compatriotas están siendo masacrados bajo un fuego espantoso, corren en su ayuda. El fuego de fusilería es intensísimo y los soldados ingleses no consiguen progresar con facilidad. Pasan las horas y las fuerzas de ambos bandos se van concentrando en el mismo flanco, sin embargo ya es de día y los ingleses están sufriendo un gran desgaste bajo el sol tropical. Los ingleses envían 400 hombres más de refuerzo pero el combate sigue igual de trabado hasta que los británicos dan el toque de asalto comenzando el combate a bayoneta calada. La línea de combate llega a los pies de la fortaleza, varios puntos de la trinchera han sido rebasados, el combate es encarnizado, y los soldados españoles están empezando a mostrar signos de debilidad. Blas de Lezo se da cuenta que es el momento decisivo de la batalla, es un todo o nada, y da la orden de que sus 300 marinos, que servían los cañones del castillo y eran su única guarnición, salgan a la carga. Los fatigados ingleses se vieron desbordados en un momento crítico de la batalla ante la frescura e ímpetu de aquellos hombres, siendo expulsados de aquella posición y perseguidos por la tropa española, comenzando una retirada cuesta abajo. Ante estos acontecimientos, los asaltantes que ascendían la ladera también se vieron desbordados psicológicamente y la huida se contagió a todas las fuerzas inglesas, produciendo una estampida desordenada que los dejó a merced de los españoles y provocó la masacre de los ingleses. Estos fueron perseguidos por los defensores hasta La Popa donde capturaron las piezas de artillería que allí había. El asalto final había terminado y Blas de Lezo y Olavarrieta, había ganado una batalla épica.

Mientras, por esos días llegaba a Londres la Fragata Spence mandada por Vernon tras ganar Bocachica: Cuando la noticia llegó a la capital británica “se dispararon salvas desde la Torre de Londres, las campanas de las iglesias se echaron a volar y la victoria fue celebrada con iluminación general y fuegos artificiales”. Incluso el Parlamento, desconociendo el desenlace final, mandó acuñar monedas conmemorativas de la “victoria”. En algunas se representaba a Lezo arrodillado entregando su espada al almirante inglés, y en las que rezaba la siguiente inscripción “el orgullo español humillado por Vernon”.
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EL OLVIDO

Como decía al principio, la historia no siempre la escribe quien la gana y España no supo escribirla. Una vez sabida la humillación, el Rey Jorge II y el Parlamento británico montaron una campaña para silenciar y a ocultar este pasaje de la Historia. Mandaron al ostracismo al capitán Edward Vernon y ordenaron rápidamente a fundir todas las monedas de oro. Sin embargo, todavía quedan unas cuantas en el Museo Naval de Madrid y en el Museo Nacional de Colombia.

Sin embargo, años más tarde los ingleses encumbraron a este Capitán enterrándolo en la en la Abadía de Westminster con todos los honores (¿?), y todavía hoy si visitamos Londres podemos ver su tumba en la zona de Portobelo. Mientras, Blas de Lezo y Olavarrieta, moría en el más absoluto de los olvidos el 7 de septiembre de ese mismo año a causa de las heridas producidas por la batalla. Se enterró en una fosa común en Cartagena y se desconoce el lugar. Gracias a él, España pudo seguir dominando la zona casi 70 años más e Inglaterra no se recuperaría del varapalo hasta la batalla de Trafalgar. Un personaje más, olvidado por la Historia.

PD: Después de este relato, se me viene a la cabeza aquel día cuando un Ministro “de cuyo nombre no quiero acordarme”, nos anunció como si fuese una hazaña épica: “al alba, con fuerte viento de levante y marejada, se ha tomado la Isla de Perejil...”. Que ridículo!, si Blas de Lezo levantara la cabeza....!!!

lunes, 7 de enero de 2008

el olvido que seremos

Era un crimen anunciado. En 1987 el médico Héctor Abad Gómez era asesinado en plena calle a manos de un escuadrón de paramilitares que controlaban la ciudad de Medellín. En el bolsillo de su pantalón encontraron un poema de José Luis Borges titulado “Ya somos el olvido que seremos”.

Han pasado veinte años. Veinte años “de espera”, para que su hijo, el escritor Héctor Abad Faciolince haya podido encontrar la manera literaria de contar lo que pasó sin que la herida le impidiese caer en la autocomplacencia del dolor. Con este libro, el escritor salda una deuda personal y “venga” la memoria de su padre, impidiendo el propósito de las manos asesinas: el olvido.

A través de “El olvido que seremos”, de una belleza formal extraordinaria, Abad Faciolince describe magistralmente una época oscura de Colombia con el hilo conductor de la historia de su padre, que a parte de médico, fue el “padre” de la Medicina Preventiva en Colombia, Catedrático de Medicina en la Universidad de Antioquia, líder del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos de Antioquia, fundador de la Escuela Nacional de Salud Pública, Coordinador de Future for the Children, Futuro para la niñez en Colombia, Agregado Cultural de la Embajada de Colombia en México, melómano, lector ávido, y columnista de El Tiempo... un Humanista, que vivió y murió luchando por hacer una Colombia más justa y tolerante.

Lo recomiendo mucho.

Ya somos el olvido que seremos.
El polvo elemental que nos ignora
y que fue el rojo Adán y que es ahora
todos los hombres y los que seremos.

Ya somos en la tumba las dos fechas
del principio y el término. La caja,
la obscena corrupción y la mortaja,
los triunfos de la muerte y las endechas.

No soy el insensato que se aferra
al mágico sonido de su nombre;
pienso con esperanza en aquel hombre
que no sabrá quien fui sobre la tierra.

Bajo el indiferente azul del cielo,
esta meditación es un consuelo.

(J. L. Borges)

jueves, 27 de diciembre de 2007

adiós 2007!!!

Ea, pues ya está. Se acabó el año y yo mañana, “me abro como la yuca” hasta el día 3.
Nos recorreremos en jeep media Colombia desde Bogotá al Golfo de Morrosquillo, en pleno Caribe: Bajaremos el altiplano y llegaremos al valle del río Magdalena; subiremos Los Andes y bajaremos de nuevo; cruzaremos otra vez el Magdalena cerca de Barranquilla y el sábado por la mañana según lo previsto, llegaremos a Tolú donde cogeremos una lancha que nos llevará hasta la isla de Ceicen (bueno.... un islote de 60 X 60 metros) donde hemos alquilado una cabaña justo en la orilla del mar.

...Y aislados, sin luz, ni agua, ni cobertura de móvil, ni turistas; con menos de 20 personas repartidas por todo el islote, a 37 grados y en bañador; entre inmersiones de buceo, ron, un libro, comida de mar, arepa huevo, alguna que otra langosta, con una excelente compañía, y con la brisa del mar Caribe, me despediré de este 2007. Un año extraño, como de transición ... 365 días que resumo así:

E' un mondo difficile
e vita intensa
felicita' a momenti
e futuro incerto
il fuoco e l'acqua
con certa calma
serata di vento.
E nostra piccola vita
e nostro grande cuore



Arrivederci 2007!!
me pido la hamaca!!!!
nuestra cabaña

domingo, 23 de diciembre de 2007

Un cuento de Navidad; cuando la realidad supera a la ficción

"Con ese último rollo de película sería más que suficiente". Tantas veces había escuchado Gonzalo hablar a sus suegros de su Algeciras natal; de Cádiz; de Sevilla; de Jerez, de Málaga... que llevaba preparando este largo viaje desde hacía mucho tiempo y no quería que se le escapase ni un detalle; por fin iba a conocer la tierra de su esposa: Andalucía. Llevaba una semana revisando y limpiando su máquina de fotografiar Telka II, y su mujer, que aunque desde niña vivía en Tudela, todavía conservaba un ligero acento andaluz que le servía para reprocharle cariñosamente lo “pesaíto” que era con la dichosa cámara. Pero Gonzalo como buen navarro, era un tozudo impenitente.

Salieron de Navarra en los primeros días de febrero de 1958 y fueron cruzando la península en tren, autobús y taxis, lo cual les permitía parar donde querían y degustar la comida de los pueblos por los que pasaban, que por aquellos tiempos no es que fuese abundante. La llegada a Andalucía le pareció un infierno: pensaba que siendo navarro, estaría “curado en salud” en cuestiones montañosas, sin embargo, aquel paso por Despeñaperros fue de los peores momentos de todo el viaje: qué de curvas y cuánto vomitó aquel día... una vez recuperado, y tras aquel mar de olivos que se perdía en el horizonte, llegó Bailén; y después Andujar; y Marmolejo, y Villa del Río.... y en todos los pueblos y veredas que podía, se bajaba para retratar a familias enteras y a todas, les preguntaba nombre y dirección para enviarles la foto una vez revelada. Su mujer se reía de su noble inocencia.

En Sevilla sólo pudieron quedarse una noche. Les gustó, pero no tanto como se la habían imaginado: les resultó algo provinciana, y es que todavía estaba muy presente en el imaginario de los españoles aquella ciudad de los años 20 y 30, famosa por ese ambiente de excesos entre toreros, cantaores y literatos.

De Sevilla a Jerez intentarían hacerlo en un solo día: hasta Utrera lo harían en tren, y de ahí a Jerez irían en taxi. Y así lo hicieron. Eran las once de la mañana cuando salieron de la estación de Utrera camino Jerez donde pasarían la noche. A través de la ventanilla del taxi, Gonzalo y su mujer sólo veían campo y más campo, y entre cultivo y cultivo, algunas chozas cerca de los Cortijos. Y siempre niños; ó jugando ó trabajando en el campo, pero niños por todas partes. Llegando a una venta a la que le llamaban Santa Luisa cerca de Lebrija, decidieron bajar y tomar algo antes de llegar a Jerez. El lugar era pintoresco para hacer fotos porque había algunas chozas de campesinos cerca de un gran cortijo con dos torres al que le llamaban La Cibuta. Una vez más cogió su cámara, preparó su rollo y como había hecho tantas veces desde que salió de Navarra, empezó a fotografía todo lo que allí veía.

Retrató al completo a una familia de jornaleros que decían llamarse “los Meangos”, - a Gonzalo le daba risa que los andaluces se llamasen por su sobrenombre a modo de clan familiar con los apodos más variopintos-, y como siempre que hacía cada vez que retrataba a familias, les preguntaba la dirección. Complicado esta vez, porque vivían en medio del campo... De camino al taxi pasó andando por otra choza vecina y vio a 3 niños; dos de ellos hermanos que se reían con otra niña de una choza colindante. La foto era perfecta: “a ver niños, ¿Quieren retratarse?”. Igual por el acento extraño o por lo insólito de la situación, los tres chiquillos se paralizaron y se quedaron rígidos ante la cámara. La madre de la niña que andaba por allí, se apuntó también al retrato y así quedaron los 4 para el encuadre: los dos hermanos, la niña y su madre. “Que buen retrato”, pensó Gonzalo: “una, dos... ¡Foto!”. Subió al taxi con su mujer y completó su viaje: Jerez, Cádiz y por fin, Algeciras.

La mayoría de las fotos, una vez reveladas en Tudela, fueron enviadas a sus retratados, tal y como había prometido Gonzalo. Algunas se las quedó él y otras se perdieron.
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Terminaron los 50 y llegaron los años 60, y con ellos, el boom económico de España y el turismo; La guerra del Vietnam, las revueltas estudiantiles de mayo del 68, la llegada del hombre a la Luna... Los años 70 trajeron por fin el ocaso de una época oscura: la dictadura y la muerte de Franco; Llega la Democracia, la Constitución, las Autonomías, la Primera Copa del Rey para el Real Betis Balompié... Los 80 empiezan con la llegada del Gernika a España, el Mundial 82, la entrada de España en la OTAN y en la Unión Europea; el estado del bienestar y empieza a vislumbrase la caída del Muro de Berlín... Con los 90 vienen las Olimpiadas y la Expo, abriéndose España definitivamente al mundo. Llegan los primeros inmigrantes y nuestros emigrantes empiezan a volver... y un día del año 1998, Gonzalo, al abrir un libro en su casa de Tudela, se le caen unas cuantas fotografías de aquel viaje que hizo a Andalucía en el año 1958. No recordaba donde estaban tomadas esas fotos pero en el reverso ponían: familia de los Meangos. La Cibuta, Lebrija. No lo dudó ni un momento y aunque hubiesen pasado 40 años y 8 meses, la palabra de un navarro no se incumplía jamás. Así fue como Gonzalo escribió una carta pidiendo disculpas por el retraso de 4 décadas y mandó las fotos en un sobre.

Cuando esa carta llegó a Lebrija esa dirección ya no existía: ni había choza, ni familia "Meango", ni nada de nada; en ese lugar lo único que quedaba en pié era el cortijo y la venta Santa Luisa junto a la Nacional IV. Sin embargo, otras de las direcciones que puso Gonzalo era la de un familiar de los Meangos que por el año 58 vivía en el pueblo pero que ya llevaba muerto muchísimos años. Por lo tanto, sin destinatarios, la carta se quedó en la oficina de correos de Lebrija durante algún tiempo hasta que un día, cuando ya iba a ser devuelta, un cartero, “el botifarro” -ya jubilado-, pidió que se la diesen porque creía conocer a uno de los antiguos “Meangos”, hijo del destinatario muerto hacía ya muchos años. Lo encontró, e intrigados, abrieron el sobre y leyeron atónitos la carta que iba acompañada de varias fotografías. Entre las fotos, venía una que no era de “Los Meandros”, sino la de aquellos dos hermanos que se reían con la chiquilla de la choza de lado: mi tío Salva, sentado en el suelo y mi madre, que le coge con la mano derecha la cabeza.


Dedicado a Don Gonzalo Cordero que 40 años y 8 meses después, hizo honor a su palabra. Y a sus 92 años, sigue vivo para contar esta historia.



martes, 11 de diciembre de 2007

New York Times escoje a Bogotá como uno de los lugares que vale la pena visitar en el 2008


Por su diversidad cultural y encanto colonial, son las razones por la cual, la sección de viajes del New York Times ha elegido a Bogotá entre las 53 ciudades recomendadas para visitar en el próximo año 2008

The New York Times ya publicó en febrero de 2006 un artículo titulado 'Bogotá ya no es solo para valientes'. Y dice: "Es un lugar fabuloso para visitar (...) un escenario que vibra con restaurantes, museos de gran nivel y un encantador barrio colonial".


Lonely Planet, (la Loli plane, como dice un colega) considerada la biblia del turismo mundial, alabó el carácter "cosmopolita" de Bogotá.

Vanity Fair (edición italiana) incluyó en enero de este año a Bogotá en una lista de seis 'paraísos escondidos', por su oferta gastronómica, cultural y arquitectónica.

En noviembre de 2006, la ciudad recibió su reconocimiento máximo al ganar el premio de la X Bienal de Arquitectura de Venecia (Italia), por ser "una señal de esperanza para otras ciudades, por ricas o pobres que sean".
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Me alegra mucho esta noticia porque pocos países lo han tenido tan difícil como Colombia: Estar tan estigmatizados en el mundo como éste y "darle la vuelta a la arepa" es una tarea titánica. Me estremece pensar en el brutal poder que ejercen los imaginarios colectivos entre los ciudadanos de Europa y de EEUU y cómo éstos desacreditan lo que sea sin conocer.

Varios de mis mejores amigos/as no vendrán jamás a verme porque sus novias&esposas/os tiene pánico a la palabra COLOMBIA, aunque alguno/a no sepan ni situarla bien en el mapa "ni farta que hase, joé" como me diría una que me se. Me da lástima por ellos porque se perderán uno de los países más alucinantes del mundo.
Enhorabuena, cachacos!



lunes, 3 de diciembre de 2007

un Papa Noel saetero

De un tiempo a esta parte había visto a Papa Noel en las fachadas de algunas casas de muchas maneras: trepando a modo de planta enredadera, en una escalera, colgado de una cuerda e incluso ahorcado. Pero nunca había visto esto: un Papa Noel de tamaño 1:1 a punto de arrancarse con una saeta.
"Fijarse bien" en el detalle de las manos: la izquierda templa y la derecha en el pecho con un sentimiento que no se pué aguantá


En este balcón Señora
Yo te canto con amor,
pues aunque soy de Laponia
te llevo en el corazón
Por ser Guapa y Soberana

lunes, 26 de noviembre de 2007

Juan de Castellanos

Hoy martes 27 de noviembre se cumplen 400 años de la muerte de Juan de Castellanos: un poeta semidesconocido que nació en Alanís de la Sierra (Sevilla) en 1522 y que murió en Tunja (Colombia) en 1607.
Este andaluz, aparte de entretenerse en escribir el poema más extenso jamás escrito en castellano, Elegías de Varones Ilustres de Indias (113.609 versos endecasílabos en 4 libros), tuvo una de las vidas más apasionantes y aventureras que jamás haya visto. Se cree que con 17 años y con una educación media (entendía de gramática, preceptiva y latín) salió de Sevilla para no volver jamás. En 1539 llegó a la isla de Borinquen y el esplendor del Caribe explotó ante sus incrédulos ojos. Desde ese momento, este joven empezó a tomar nota de todo lo que veía, oía y sentía. Origen de lo que sería después Elegías de Varones Ilustres de Indias.

De negociante de perlas pasó a ser soldado conquistador, recorrió el Nuevo Reino de Granada (Colombia y Venezuela). Guerrero en el Cabo de la Vela, en Riohacha, en Santa Marta y participó en la conquista del Valle de Upar. Vio desaparecer ciudades (Nueva Cádiz, isla de Cubagua) y en contradicciones nunca saldadas cantó las hazañas españolas y evidenció el orgullo y arrojo de los nativos. Expedicionario en la busca de El Dorado, abrió trochas, y negoció con esclavos. Fue amigo de Pedro de Ursúa, rivalizó con Jiménez de Quezada, se hizo cura en Cartagena de Indias en 1554, atendió en Tunja a Venero Díaz de Leyva. Padeció un proceso inquisitorial de cual salió sin mayor problema. Distinguió a las Hinojosa y ya como beneficiado (Párroco) de la catedral de Santiago de Tunja le enviaron desde la Guajira a una hija engendrada en esos años caribeños.

Una vez instalado en Tunja con 40 años, cansado y viejo (para la época y para lo vivido), pensó que debía recoger en un poema todo lo que había visto y vivido. Quizás caviló que moriría en breve pero duró 40 años más. La importancia de Elegías de Varones Ilustres de Indias es enorme: aparte de las pocas palabras autóctonas que recoge Colón y Antonio de Nebrija, es Juan de Castellanos el primero que arriesgó la gloria de su obra por atreverse a consolidar entre sus 113.609 versos las voces indígenas. Es interesante ver cómo llega una lengua como el español a tomar posesión de un territorio y a pesar de ser tan madura, enmudece ante el mundo que trata de nombrar. Castellanos acuñó lo hispanoamericano y le dio carta de nacimiento a lo recién descubierto. Cronista que se atrevió a escribir palabras desconocidas y por lo tanto vulgares y sacrílegas como guama, maní, guacamaya, o guayaba, hizo suyo y quiso compartir todo lo que por el Nuevo Mundo veía, sin pensar, quizás, que con el arrojo de su pluma se estaba atando la soga de la censura. Fue también la primera persona que a los indígenas los llamó por su nombre propio más allá de una definición genérica. Prodigó las palabras indígenas para todo lo que no tenía nombre en español.

Nunca fue bien recibido en España; demasiado "irrespetuoso" mencionar en unas mismas páginas al Cacique Turmequé y a Felipe II. En Hispanoamérica su obra no corrió con mejor suerte. Para los eruditos europeos era un simple cura de Tunja, para los sabios que se desenvolvían en estos nuevos reinos era un buen hombre desocupado que dedicaba sus horas vacías a escribir fantasías. Para los historiadores era un poeta, y para los poetas, un historiador.

Hubiera sido perfecta una ocasión como ésta para rescatar una figura tan olvidada e importante como lo es Juan de Castellanos. Tendremos que esperar a su V centenario.....


Así describía el Nuevo Reino de Granada: Deste reino lo ceban otros ríos, Por do, hasta llegar á sus confines, Pueden desde la mar entrar navíos, A lo menos remeros bergantines, Las mayores distancias ó desvíos, Hasta los indios dichos matachines, E ya cierto patax hizo la prueba Hasta cerca de Mérida la nueva.
De hoja de laurel es la hechura, Ambas bandas así proporcionadas; Va desaguando acia Cinosura, Donde mezcla sus aguas con saladas: Dentro tienen los indios su cultura



La mejor persona que ha escrito sobre este personaje es el escritor colombiano William Ospina, en su libro Las Auroras de Sangre.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Petrona Martínez, o el Bullerengue

"El país se derrumba y nosotros de rumba", dicho colombiano

Aunque no se descarta que en tiempos coloniales tuviese connotaciones fúnebres, hoy en día el Bullerengue es una de esas danzas colombianas que alegran el alma.
Este baile de la costa del Caribe simboliza la fecundidad femenina y sólo es bailado y cantado por mujeres. En esencia es una danza ritual que se realiza de manera especial cuando las jóvenes llegan a la pubertad. Es quizás, una de las danzas en las cuales se destaca con mayor fuerza la ascendencia africana más característica del Caribe colombiano. Su máxima exponente, Petrona Martínez.




A Petrona le llegó tarde el éxito: con 60 años. Como tantas mujeres de la costa del caribe colombiano, su vida no ha sido fácil. En la actualidad tiene 69, y aunque se ha recorrido medio mundo en estos últimos años, sigue siendo esa mujer alegre y sencilla que sembrando papa y yuca en su huerto, tiene como máxima aspiración “que este ritmo perdure en las próximas generaciones”.

Escuchar a Patrona Martínez cantar un bullerengue sin moverse es imposible: es una explosión de vida, un reguero de música y ritmos.



La vida vale la pena

Cuando vine a Palenquito
Yo ví la vida en un hoyo
Me dediqué con mis hijos a sacar arena del arroyo
Oye Piñales, la vida vale la pena
Coge la pala en la mano y vamos a sacar arena
César Jiménez ya la creciente bajó
Vamos a sacar la arena pa`ganarnos el arroz
Amil Martínez la vida vale la pena
Coge la pala en la mano y vamos a sacar arena
Cuando el arroyo se crece son cosas que yo lamento
Ay, dice mi compañero que es otro día que yo pierdo
Oye Juanchito, la vida vale la pena
Coge la pala en la mano y vamos a sacar arena

Entrevista a Petrona Martínez en El País:

miércoles, 21 de noviembre de 2007

La Habana

Al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver

¿Será verdad que siempre ocurre...? No sé, pero a mi me pasó.

Aquellos dos meses del 2001 en los que estuve “dizque trabajando”, se grabaron en mi a base de ron, de mar caribe y de amor: sentados en corros, las noches se pasaban en el malecón entre risas, canciones, besos y ron.

Pocos viajes han sido tan tristes como el que hice cuando tuve que dejar La Habana. No se si por la edad, por las ganas tremendas de conocerla, por ver qué quedaba de aquel misticismo revolucionario, por aquella música, por aquel paisaje urbano maravillosamente decadente, por aquel malecón y aquellas olas que nunca descansan, por aquellos eslóganes anacrónicos de “Revolución o Muerte” que siempre me habían causado tanta intriga, por todo lo que representa Cuba, ó por que tuve la suerte de vivir con habaneros en barrios fuera del circuito turístico... no lo se, pero lo cierto es que me quedé enganchado y soñaba con volver algún día a La Habana. Por aquel entonces, le escribí unas palabras a una amiga que estaba viviendo en Alemania contándole cómo era aquella ciudad y hoy, al releerlas, me causan una mezcla de tristeza, risa, ternura por mi inocencia y nostalgia.

El destino me llevó de nuevo, 5 años después, a La Habana hace ahora justo un año: “dizque de nuevo trabajando”. No puedo negar que me inquietaba la idea de experimentar lo que tantas veces había soñado que sucediese pero al volver a pasear por aquellas calles, me di cuenta que La Habana ya no era la misma..... o tal vez el que ya no fuese el mismo era yo: la maravillosa decadencia de la ciudad, la veía ahora como una miseria indignante; los eslóganes de “Revolución o Muerte”, me parecieron esta vez un coñazo y un aburrimiento tremendo; la prostitución y el turismo sexual de la isla, un escándalo vergonzoso; el misticismo revolucionario, era ahora una ridícula farsa; a los irreductibles barbudos, el paso del tiempo y la inquina mental los habían convertido en 4 vejestorios que no supieron envejecer... ni morir a tiempo, los habaneros con los que conviví habían desaparecido, y del amor “de verano” aquel, no existía ya sino el recuerdo.

Sólo quedaba el ron, la invariable belleza del son, las olas del mar Caribe que nunca descansa rompiendo en el malecón y la insoportable hermosura de La Habana.






La Habana






jueves, 15 de noviembre de 2007

El Yin y el Yan en un solo día

El trabajo obliga, y ayer me tuve que desayunar un arepa indigesta: asistir a la presentación de “Cartas a un joven español”, la última gran obra de la literatura universal: un manual indispensable para ser un buen patriota. En frente mía, un señor bajito de media melena - tinte caoba que me he fijao yo-, bigotito canoso y con cara de mala hostia hablando del Apocalipsis islamofascismo (¿?) y repitiendo el chiste de Umbral: “sólo hablo de mi libro” cuando le preguntaban por el orangután venezolano. Y menos mal que no se nos puso a hablar en plan colombiano: “que pena con uds que me demoré porque me pilló un trancón tenaz...”, que este hombre ya nos ha dado muestras de sus dotes políglotas. Pue eso, que lo de ayer no está pagao con ná. El Yin

Como tampoco está pagado con ná el concierto de anoche: "Dos pájaros de un tiro". El Yan. Simplemente genial. Serrat, como siempre y Sabina, soberbio. Dos horas y media mágicas que me transportaron a mi infancia cuando escuchaba los casettes de mis padres... Para la libertad, Caminante, Penélope, Mediterráneo, y a mi adolescencia: Y nos dieron las diez, Pacto entre caballeros.... En fin, que estos “Dos pájaros”, me devolvieron el buen rollo que me habían quitado por la mañana con la indigestión de la arepa. El Yin y el Yan en un solo día.


Foto: Mauricio Moreno / EL TIEMPO

PD: mamá, gracias por convencerme para que fuese al concierto.

martes, 13 de noviembre de 2007

la vida por delante

Hace un par de semanas, vagabundeando por youtube, me encontré con esta reliquia que lleva alegrándome las noches de vuelta a casa. Es un video de finales de los 60, principios de los 70, donde están el Turronero, Camarón, Paco Cepero y Paco de Lucía.

Aparte de la grandiosa calidad musical que tiene, -cante jondo de verdad, del bueno, y con sabor-, muchas cosas podemos ver en este video: la voz sublime del Camarón en su juventud, que la voz del Turronero ya sonaba antigua desde el principio, que sólo quedan vivos los 2 guitarristas, la inocencia y la verdadera alegría que desprende el rostro de cada uno de ellos y sobre todo, lo más llamativo, lo efímero de la vida.


Leyendo el otro día una entrevista y viendo las fotos del Turronero antes de morir, en silla de ruedas, casi sin poder hablar y comentando lo sólo que estaba porque todos le habían dado la espalda, estas imágenes se hacen aún más trágicas. Mucho más de lo que ya por sí tributa el flamenco.

lunes, 5 de noviembre de 2007

memoria de pez

Cuántas veces hemos escuchado, - cuando se critica a la actual inmigración ilegal que llega a España-, que antes, “los emigrantes españoles éramos diferentes a estos, ya que cuando nosotros llegábamos a los países receptores lo hacíamos con un contrato de trabajo debajo del brazo y no vagabundeábamos por las calles en busca de uno”.

Una imagen vale más que mil palabras...



sábado, 3 de noviembre de 2007

tus ojos


El ojo que ves no es
ojo porque tú lo veas;
es ojo porque te ve.

Antonio Machado

domingo, 28 de octubre de 2007

Mi novelera ciudad

Mi Dios Internet, que todo lo puede, son mis ojos allá donde no puedo estar. Tengo en "favoritos” de mi ordenador 4 webcams de 4 lugares que forman parte de mi vida y muchas veces cuando navego (siempre a la deriva) por la red, me entretengo viendo a la gente pasar ensimismada sin saber que la observo a 10 mil kilómetros de distancia. Hoy era uno de esos días señalaitos para ver mi ciudad, Sevilla, pero estuve todo el día fuera. Hace un rato que acabo de llegar a casa y llevo riéndome todo ese tiempo viendo las fotos del magno acontecimiento del día: la inauguración del tranvía.

Un análisis rápido de la situación te dice que no existe sobre la faz de la Tierra una ciudadanía más novelera que la sevillana. Otro análisis, más comedido, te hace reflexionar sobre la “pobreza cultural” de mi ciudad, que sólo se moviliza para estas paridas. Me hubiese gustado que se hicieran encuestas en las colas para saber por ejemplo, cuando fue la última vez que visitó el Museo de Bellas Artes, ó que alguien contestase si sabía cuánto nos ha costado ese tranvía de 1400 metros, por decir algo. Creo que hubiese sido escandaloso. Por lo tanto, es mentira eso de la apropiación del espacio urbano. Y el tercer análisis es sin duda el más trágico de todos. Es la consumación del centro histórico en un auténtico parque temático, donde existe ya hasta la
atracción de feria de un trenecito. Sólo falta el feo del tren de los escobazos pegando con la escoba en la colleja de los pasajeros para completar la escena.







domingo, 21 de octubre de 2007

mis atardeceres bogotanos

Para la Dama.

Así son los atardeceres bogotanos desde los ventanales de mi casa. Cada día que puedo, cuando va llegando la hora de la puesta de sol, intento salir del trabajo y llegar a tiempo para poder ver este espectáculo diario. Muchas veces, me siento en el sofá y me pongo música para contemplar este auténtico performance de la naturaleza.






Amaneciendo. Al fondo, el Nevado del Ruiz; un volcán de 5.400 metros

jueves, 18 de octubre de 2007

El mundo se divide en dos....

Creo que era el poeta y ganadero Fernando Villalón, el que afirmaba que el mundo se divide en dos; Sevilla y Cádiz... El mundo no, pero sí que entre estas dos ciudades se encuentra atrapada mi infancia, mi luz, y mis espacios vitales.

He conocido paisajes mucho más espectaculares, ciudades más fascinantes, playas astrales... cada día veo puestas de sol por Los Andes que duelen de la belleza. Pero aunque todo esto me pertenece, sólo me reconozco en los tímidos cerros de tierra albariza que surcan mi paisaje, en las casas encaladas, en una noche de verano en “mi” playa, en la luz cegadora de la Bahía, en ese mar verde oscuro, en el olor a jazmín, en la honda sabiduría popular de mis abuelos, en la quietud de una calle en una tarde de verano, en el sabor de un buen pescao y unos pimientos fritos hechos por mi madre, en un tapeo de pié con los amigos, en el sonido de un bar de desayunos, en una puesta de sol en Rota...
Hace 10 días que volví a Locombia después de haber estado 3 semanas maravillosas... Me hacía falta!

La Caleta

Puesta de sol

paisaje

mi choche, mi tierra y mi cielo

miércoles, 17 de octubre de 2007

El mundo se divide en dos...

paisaje
calle
desde la azotea
calle Sagasta
Vizcaino

jueves, 11 de octubre de 2007

esto sólo pasa en Macondo

Noticia de El Tiempo, 11-10-07

MUJER ARROJÓ ACEITE CALIENTE SOBRE SU NOVIO, LUEGO DE DESCUBRIRLO EN LA CAMA CON SU MAMÁ

Ocurrió en la vereda Sabananueva, de San Pelayo (Córdoba). El hombre de 22 años tiene heridas de tercer grado en rostro y cuerpo, y tuvo que ser internado de urgencia en un hospital de Cereté.
Testigos del hecho contaron que la noche del domingo pasado el novio, Wilson Isaac Doria Petro, se tomó unos tragos en un bar de la localidad. Minutos más tarde se marchó para la casa de su novia Viviana Vega Galeano, de 18 años, pero no la encontró. En medio de la borrachera se acostó con su suegra Carmen Galeano, de 47 años, quien al parecer no ofreció resistencia.
Las sospechas de Viviana, a quien ya le habían dado indicios de la infidelidad de su novio, fueron confirmadas cuando presenció la escena amorosa en la cama de su madre.
Luego de insultos y reclamos en contra de la pareja infiel, Viviana salió de la habitación en aparente resignación. Sin embargo, Doria Petro no quedó convencido de la actitud de su novia, y presagiando su suerte al escuchar el ruido del aceite que subía la temperatura en el sartén, se refugió debajo de la cama. Poco después la mujer ingresó a la habitación y le lanzó el aceite hirviendo a su novio.
Vecinos de la vivienda que se percataron del hecho auxiliaron al quemado, a quien trasladaron hasta el hospital de Cereté, donde dio su versión de los hechos a las autoridades.
Negó tener alguna relación con Viviana, y confirmó su romance con la madre de la joven. Agregó que ella lo había seducido, pero que su interés siempre estuvo en Carmen Galeano, quien aceptó sus pretensiones.
Sin embargo, vecinos de la familia que pidieron el anonimato dijeron que la joven pareja sí tuvo una relación sentimental tormentosa.
Madre e hija no se refirieron al tema frente a la prensa y aún conviven en la vivienda.Doria Petro anunció acciones judiciales en contra de su agresora, una vez logre completamente su recuperación.

martes, 9 de octubre de 2007

El Che

Ayer hizo 40 años que mataron al Che. De Ernesto Guevara de la Serna quizás ya no quede nada. Y tal vez ni importe. Como si de una pintura de Andy Warhol se tratase, su imagen queda ya desprovista de carga ideológica alguna para convertirse en uno de los iconos más universales del siglo XX.

La famosa foto del Che Guevara, fue tomada por Korda durante un acto fúnebre el 5 de marzo de 1960, y es considerada actualmente la fotografía más reproducida de la historia, plasmándose en todo tipo de productos como camisetas, playeras, gorras, o posters para adolescentes de todo el mundo

Lo más sarcástico de todo es que el arte pop es la manifestación plástica de una cultura (la pop) caracterizada por la tecnología, el capitalismo, la moda y el consumismo, donde los objetos dejan de ser únicos para ser pensados como productos en serie. Y en eso quedó la imagen del Che... paradojas de la vida.

Pero no importa, todos alguna vez en nuestra adolescencia hemos soñado con ser el Che. ¿O no? Como dice la canción La Locomotiva “gli eroi son tutti giovani e belli”






CUADERNO DE BITÁCORA